Calima 2026: cómo protegerse del polvo del Sáhara en España

Sophie Eldridge

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La calima ha dejado de ser un episodio puntual para convertirse en un fenómeno recurrente en la primavera y el verano español. En 2026, tanto Canarias como la península y Baleares ya han vivido varios avisos por polvo sahariano, con cielos anaranjados, coches cubiertos de barro y urgencias saturadas de pacientes respiratorios. Saber cómo protegerse de la calima es, por tanto, una cuestión de salud pública y de sentido común.

Esta guía reúne lo esencial para afrontar un episodio de calima en 2026: qué es exactamente, cómo está siendo la temporada en España, cómo afecta a la salud (especialmente a asmáticos, alérgicos y personas vulnerables), qué hacer en casa, en el coche y con las mascotas, y cómo interpretar los avisos de AEMET.

Qué es la calima exactamente

La calima es un fenómeno meteorológico en el que el aire queda cargado de partículas en suspensión, principalmente polvo mineral procedente del desierto del Sáhara. Esas partículas (arcillas, yeso, calcita, óxidos de hierro) viajan cientos o miles de kilómetros empujadas por vientos de componente sur o sureste, tiñen el cielo de un tono amarillento o rojizo y reducen la visibilidad.

Cuando llueve mientras hay calima, el agua arrastra el polvo y deja la característica lluvia de barro sobre coches, tejados y fachadas. No se trata solo de suciedad estética: el polvo en suspensión contiene partículas tan finas (PM10 y PM2,5) que pueden penetrar profundamente en los pulmones y llegar al torrente sanguíneo.

En España, los episodios se concentran tradicionalmente entre febrero y mayo y, con menor frecuencia, en otoño. Sin embargo, los expertos en clima advierten de que el cambio climático y los cambios en la circulación atmosférica están haciendo que la calima sea más intensa y más duradera, especialmente en el sur peninsular y Canarias.

Calima 2026 en España: un año muy activo

La temporada 2026 está siendo especialmente intensa. A comienzos de marzo, una masa de polvo sahariano cubrió gran parte de España, Portugal y el sur de Francia, con cielos anaranjados y una fina capa de arena sobre superficies y vehículos desde Andalucía hasta el País Vasco.

En Canarias, el Gobierno autonómico declaró prealerta por calima en todas las islas a partir del 16 de abril de 2026. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activó avisos amarillos por calima, calor y viento durante el fin de semana siguiente, con previsión de que se superarían los umbrales de partículas perjudiciales para la salud.

En la península, los episodios han sido más irregulares, pero varios días de abril han dejado calidad del aire mala o muy mala en zonas de Andalucía, Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Madrid. Las autoridades sanitarias han recordado que los efectos no desaparecen cuando se retira el polvo: los estudios muestran un incremento de atenciones en urgencias hasta cinco días después de terminar la intrusión sahariana.

Efectos de la calima en la salud

El principal problema de la calima es la concentración de partículas PM10 y PM2,5. Cuanto más pequeña es la partícula, más profundo llega en el aparato respiratorio. Los efectos más frecuentes en población general son:

  • Irritación de ojos, garganta y fosas nasales.
  • Sequedad de mucosas, tos seca y carraspera.
  • Dolor de cabeza, cansancio y sensación de ahogo ligero.
  • Empeoramiento de dermatitis y picor en la piel.

En personas con asma, el impacto es mucho mayor. La calima puede desencadenar crisis asmáticas, aumentar el uso de broncodilatadores de rescate y provocar ingresos en urgencias. Algo similar ocurre en pacientes con EPOC, enfisema o bronquitis crónica, que suelen notar más fatiga, sibilancias y necesidad de oxígeno.

Las alergias también empeoran: el polvo del Sáhara puede arrastrar esporas de hongos, fragmentos de polen y contaminantes industriales, lo que agrava la rinitis alérgica y la conjuntivitis en plena primavera. Además, varios estudios asocian los picos de PM2,5 a un mayor riesgo de eventos cardiovasculares (infartos, arritmias, ictus) en personas ya predispuestas.

Consejos clave para personas vulnerables

Se consideran grupos sensibles a la calima los menores de 6 años, las personas mayores de 65, las embarazadas, los pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares crónicas y las personas inmunodeprimidas. Para ellos, las recomendaciones son más estrictas:

  • Reducir al mínimo la exposición exterior, especialmente entre las horas centrales del día, cuando las concentraciones suelen ser más altas.
  • Evitar cualquier ejercicio físico al aire libre (correr, bicicleta, deportes de equipo). Mejor posponerlo o llevarlo a interiores bien ventilados.
  • Llevar siempre encima la medicación habitual (inhaladores, antihistamínicos, nitroglicerina) y no dudar en usarla ante los primeros síntomas.
  • Si se sale a la calle, usar mascarilla FFP2 bien ajustada, que filtra partículas finas; las mascarillas quirúrgicas o de tela no bastan contra la calima.
  • Proteger los ojos con gafas de sol envolventes, sobre todo quienes usan lentillas o tienen tendencia a la conjuntivitis.
  • Mantener una buena hidratación, bebiendo agua con frecuencia para evitar la sequedad de mucosas.
  • Ante dificultad respiratoria intensa, dolor en el pecho o desorientación, acudir sin demora a urgencias o llamar al 112.

Ventanas, ventilación y limpieza del hogar

Durante un episodio de calima, la casa debe ser un refugio. La estrategia gira en torno a minimizar la entrada de polvo y limpiar correctamente cuando se deposita:

  • Mantén ventanas y puertas cerradas el máximo tiempo posible. Evita las corrientes de aire y cierra persianas durante las horas de mayor concentración.
  • Si necesitas ventilar, hazlo en rachas cortas a primera hora de la mañana o a última de la tarde, cuando el viento tiende a estar más calmado y el polvo algo más asentado.
  • Considera usar un purificador de aire con filtro HEPA en el salón o el dormitorio, especialmente si hay personas asmáticas o niños pequeños en casa.
  • Si tienes aire acondicionado, revisa y limpia los filtros antes y después del episodio; muchos equipos permiten modo recirculación, que no introduce aire exterior.
  • Evita ventiladores que levanten polvo ya depositado en estanterías, suelos o textiles.
  • Limpia con paños húmedos o mopas de microfibra, no con plumeros ni escobas secas, que resuspenden las partículas en el aire.
  • Aspira alfombras, tapicerías y colchones con un aspirador equipado con filtro HEPA.
  • Lava con frecuencia la ropa de cama y las cortinas, donde el polvo tiende a acumularse.

Si tu zona tiene aviso por mala calidad del aire, plantea teletrabajar o ajustar horarios para reducir desplazamientos. En colegios y guarderías de Canarias suele suspenderse el recreo al aire libre durante los avisos amarillos y naranjas.

Cómo limpiar el coche tras la calima (sin estropear la pintura)

La calima es especialmente agresiva con los coches. Las partículas minerales actúan como un abrasivo: si las arrastras con un trapo seco o directamente bajo el chorro de una manguera, pueden rayar la pintura, los cristales y las lunas. Esto es lo que recomiendan los talleres y preparadores:

  • No frotes nunca en seco. Nada de trapos, plumeros ni hojas de papel sobre la carrocería.
  • Evita los túneles de lavado automáticos durante e inmediatamente después de la calima: los cepillos arrastran las partículas y rayan la pintura.
  • Si es posible, acude antes a una gasolinera con aire comprimido y retira todo el polvo seco posible soplando desde arriba hacia abajo, sin tocar la superficie.
  • Después, aplica abundante agua a baja presión para ablandar el barro y que se deslice por gravedad. No uses hidrolimpiadoras a máxima presión a pocos centímetros del coche.
  • Usa dos cubos (uno con agua y champú, otro con agua limpia para aclarar la esponja) y una esponja o manopla de microfibra suave. Cambia a menudo el agua sucia.
  • Seca con toallas de microfibra limpias, sin arrastrar, a pequeños toques.
  • Si no dispones de agua, existen champús en seco o productos «waterless wash» que encapsulan el polvo; aplícalos sobre una zona limpia y retira con microfibra.
  • Presta atención a limpiaparabrisas, rejillas y aire acondicionado: aspira y sopla antes de usar el coche para no meter polvo en el interior.
  • Tras la limpieza, una capa de cera o sellante cerámico ayuda a que el próximo episodio de calima se adhiera menos a la pintura.

Mascotas y calima

Los perros, gatos y otros animales también sufren los efectos del polvo sahariano, aunque a menudo se olvide. Estas son las pautas básicas para protegerlos:

  • Reduce la duración de los paseos y evita las horas centrales del día; prioriza salidas cortas a primera hora de la mañana o al anochecer.
  • Limita el ejercicio intenso (carreras, lanzarles la pelota) en exteriores durante los episodios.
  • Al volver a casa, limpia patas, hocico y ojos con una toalla húmeda o toallitas específicas para mascotas, y cepíllalos en una zona ventilada para retirar polvo del pelo.
  • Vigila signos de alerta: tos, estornudos persistentes, ojos muy lagrimosos, dificultad para respirar o apatía. Si aparecen, consulta al veterinario.
  • Asegura agua fresca en abundancia y, si es posible, un rincón fresco y alejado de ventanas.
  • En el caso de aves, reptiles y pequeños mamíferos que vivan en terrazas o galerías, traslada las jaulas al interior mientras dure el episodio.

Cómo seguir la predicción de AEMET y la calidad del aire

En 2026 no hace falta esperar a ver el cielo amarillo para reaccionar. Hay varias fuentes oficiales que permiten anticiparse a la calima:

  • AEMET publica en su web y app avisos por fenómenos meteorológicos adversos, incluidos los de calima y polvo en suspensión. Los avisos se clasifican como amarillo, naranja o rojo, y cubren tanto la península como Baleares y Canarias.
  • El Ministerio para la Transición Ecológica y las comunidades autónomas publican datos en tiempo real de PM10, PM2,5, NO2 y ozono a través de portales de calidad del aire. Muchas apps de tiempo integran estos datos con un código de colores sencillo.
  • Los modelos de predicción de polvo (como el del Barcelona Supercomputing Center o los productos europeos Copernicus CAMS) permiten ver mapas con la evolución esperada del polvo sahariano con 48-72 horas de antelación.
  • Sigue las redes sociales de AEMET, Protección Civil y tu comunidad autónoma para recibir avisos y recomendaciones específicas, sobre todo si vives en Canarias, Andalucía o el sureste peninsular.

Una buena rutina es consultar la calidad del aire cada mañana durante los meses de riesgo, igual que se consulta la temperatura. Si los valores de PM10 superan los 50 µg/m³ de media diaria, o la app marca calidad «mala» o «muy mala», conviene aplicar el plan de protección: cerrar ventanas, ajustar salidas y sacar las mascarillas FFP2.

Preguntas frecuentes sobre la calima en España

¿Es peligroso salir a la calle durante la calima?

Para la mayoría de la población sana, una exposición puntual no suele provocar más que molestias (picor de ojos, tos seca). El riesgo aumenta si se hace ejercicio intenso al aire libre o si se pertenece a un grupo vulnerable: asmáticos, alérgicos, cardiópatas, niños pequeños, embarazadas y mayores de 65 años. En esos casos, lo más prudente es reducir al mínimo la exposición y usar mascarilla FFP2 cuando sea imprescindible salir.

¿Qué mascarilla protege de la calima?

Las mascarillas FFP2 (o superiores, como FFP3) bien ajustadas filtran gran parte de las partículas PM2,5 y PM10 responsables de los síntomas. Las mascarillas quirúrgicas o higiénicas están diseñadas para retener gotas respiratorias, no polvo fino, por lo que ofrecen una protección muy limitada. La mascarilla debe cubrir nariz y boca sin dejar huecos laterales y cambiarse cuando esté visiblemente sucia.

¿Puedo hacer deporte al aire libre con calima?

Durante episodios intensos, lo más recomendable es trasladar el entrenamiento a interiores ventilados o reducir la intensidad. El ejercicio aumenta la ventilación pulmonar y, por tanto, la cantidad de partículas que se inhalan. Si padeces asma, EPOC, alergias respiratorias o cardiopatías, evita por completo el deporte al aire libre mientras dure el aviso.

¿Cuánto tiempo tardan en notarse los efectos de la calima?

Los síntomas leves (irritación de ojos, garganta, tos seca) pueden aparecer a las pocas horas de exposición. En personas con patologías respiratorias, las crisis asmáticas o las descompensaciones pueden darse durante el episodio y también en los días posteriores, cuando el cuerpo sigue reaccionando a la inflamación. Por eso las autoridades sanitarias observan un aumento de urgencias incluso cinco días después de que se retire el polvo.

¿Cómo limpio el coche sin rayarlo después de la calima?

La regla de oro es no frotar en seco y no ir directamente al túnel de lavado. Retira primero el polvo seco con aire comprimido, moja la carrocería con agua a baja presión para ablandar el barro, lava con champú de coche y manopla de microfibra usando el sistema de dos cubos, y seca con toallas de microfibra. Aplicar después una cera o sellante facilita la limpieza en el siguiente episodio.

¿La calima afecta a las piscinas, tejados y paneles solares?

Sí. Los paneles solares pueden perder eficiencia de forma notable cuando se cubren de polvo y barro; es recomendable limpiarlos una vez pasado el episodio siguiendo las indicaciones del fabricante. Las piscinas suelen requerir un filtrado extra y, en muchos casos, un tratamiento con floculante para eliminar las partículas en suspensión. Los tejados, terrazas y canalones conviene revisarlos tras una lluvia de barro para evitar obstrucciones.

¿Se espera que la calima sea peor en los próximos años?

Los datos de las últimas décadas y los informes climáticos apuntan a que los episodios de polvo sahariano serán más frecuentes, más intensos y más prolongados en el sur de Europa, especialmente en España. La combinación de sequías en el Sáhara y el Sahel, cambios en los vientos y subida de temperaturas crea un escenario favorable a la calima. Por eso es importante incorporar la protección frente al polvo como una rutina más de autocuidado, al nivel de las olas de calor o los avisos por frío.