Hantavirus: qué es, síntomas, contagio y prevención

Sophie Eldridge

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El hantavirus es una familia de virus transmitidos principalmente por roedores que puede provocar dos enfermedades graves en el ser humano: el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR). En mayo de 2026, este patógeno saltó a la actualidad internacional tras detectarse un brote a bordo del crucero de expedición MV Hondius, procedente de Ushuaia (Argentina), que dejó varios fallecidos y generó una alerta sanitaria internacional.

¿Qué es exactamente el hantavirus?

El hantavirus pertenece a la familia Hantaviridae, dentro del orden Bunyavirales. Se trata de un grupo de virus de ARN monocatenario negativo que circula en la naturaleza a través de distintas especies de roedores, que actúan como huéspedes reservorio sin manifestar síntomas aparentes. Cada cepa de hantavirus está asociada a una especie concreta de roedor, y la distribución geográfica del virus depende, por tanto, de la distribución de su reservorio natural.

Existen decenas de especies de hantavirus descritas en todo el mundo. No todas son patógenas para el ser humano, pero las que sí lo son pueden causar cuadros clínicos muy graves, con tasas de mortalidad que en algunas variantes superan el 40 %.

Las dos grandes categorías clínicas son:

  • Síndrome pulmonar por hantavirus (SPH): predomina en América. El agente más frecuente es el virus Sin Nombre (en Norteamérica) y el virus Andes (en el Cono Sur).
  • Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR): predomina en Europa y Asia. Los principales agentes son el virus Hantaan, el virus Seoul y el virus Puumala.

Historia del hantavirus

Aunque el nombre «hantavirus» no apareció hasta la segunda mitad del siglo XX, hay evidencias de que el ser humano ha sufrido estas infecciones a lo largo de la historia. El nombre proviene del río Hantaan, en Corea del Sur, donde durante la Guerra de Corea (1950-1953) se registraron más de 3.000 casos de una enfermedad hemorrágica con afectación renal entre soldados aliados. En 1978, los científicos aislaron por primera vez el virus responsable, que denominaron virus Hantaan, en el ratón rayado coreano (Apodemus agrarius).

En 1993, una misteriosa epidemia en el suroeste de los Estados Unidos —conocida como el «Cuatro Esquinas»— mató a docenas de personas jóvenes y sanas con síntomas respiratorios fulminantes. Los CDC identificaron entonces un nuevo hantavirus, el virus Sin Nombre, transportado por el ratón de patas blancas (Peromyscus maniculatus). A partir de ese momento, la vigilancia epidemiológica de los hantavirus se intensificó en todo el mundo.

Reservorios animales y distribución geográfica

Los roedores son el reservorio natural y principal vector de transmisión al ser humano. La especie reservorio varía según la cepa:

  • Virus Sin Nombre: ratón de patas blancas (Peromyscus maniculatus), Estados Unidos y Canadá.
  • Virus Andes: ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), Argentina y Chile.
  • Virus Hantaan: ratón rayado coreano (Apodemus agrarius), Asia oriental.
  • Virus Puumala: topillo rojo (Myodes glareolus), Europa septentrional y central.
  • Virus Seoul: rata parda (Rattus norvegicus), distribución mundial (asociado a roedores domésticos).

En Europa, los casos de FHSR son relativamente frecuentes en países como Finlandia, Suecia, Alemania y los Balcanes. En España, se han registrado casos esporádicos importados, pero el país no cuenta con una especie reservorio endémica de alta patogenicidad.

¿Cómo se contagia el hantavirus?

La vía de transmisión principal del hantavirus al ser humano es la inhalación de aerosoles contaminados con excretas (heces, orina o saliva) de roedores infectados. Este mecanismo explica por qué muchos casos se producen al limpiar graneros, almacenes, casas de campo o zonas donde los roedores han anidado.

Otras vías de contagio documentadas incluyen:

  • Contacto directo: tocar roedores infectados o sus excrementos y luego llevarse las manos a la boca o nariz.
  • Mordedura de roedor: menos frecuente, pero posible.
  • Consumo de alimentos o agua contaminados con excretas de roedores.

Con una excepción muy importante: el virus Andes es el único hantavirus documentado capaz de transmitirse de persona a persona. Esta transmisión, descrita en brotes en Argentina y Chile, ocurre a través de aerosoles y por contacto estrecho y prolongado con un enfermo, especialmente durante el período prodrómico. Es precisamente esta característica la que hizo especialmente preocupante el brote del MV Hondius en 2026.

Síntomas del hantavirus: fases de la enfermedad

El período de incubación del hantavirus varía entre 1 y 8 semanas, aunque lo más habitual es que los síntomas aparezcan entre 2 y 4 semanas después de la exposición. La enfermedad evoluciona en fases:

Fase prodrómica (inicial): 3-5 días

Los primeros síntomas son inespecíficos y pueden confundirse fácilmente con una gripe común:

  • Fiebre alta (38-40 °C)
  • Mialgias intensas (dolor muscular), especialmente en espalda, muslos y caderas
  • Cefalea intensa
  • Escalofríos
  • Náuseas, vómitos y dolor abdominal
  • En ocasiones, diarrea

Fase cardiopulmonar (en el SPH): días 5-10

Esta es la fase más grave y la que pone en riesgo la vida del paciente:

  • Tos seca y progresiva
  • Disnea (dificultad para respirar)
  • Sensación de presión en el pecho
  • Edema pulmonar no cardiogénico (acumulación de líquido en los pulmones)
  • Hipotensión y taquicardia
  • En los casos más graves: insuficiencia respiratoria aguda que requiere ventilación mecánica

Fase de convalecencia

Los pacientes que superan la fase crítica suelen recuperarse en semanas, aunque pueden persistir fatiga y debilidad durante meses.

Diagnóstico

El diagnóstico definitivo del hantavirus requiere pruebas de laboratorio especializadas, ya que los síntomas iniciales no son específicos:

  • Serología (ELISA): detección de anticuerpos IgM e IgG específicos contra hantavirus. Es la técnica de referencia en la mayoría de los centros.
  • RT-PCR: detección del ARN viral en sangre u otros tejidos. Es especialmente útil en las primeras fases de la enfermedad.
  • Hemograma: suele mostrar trombocitopenia (recuento bajo de plaquetas), leucocitosis con desviación a la izquierda e inmunoBlastos (> 10 % de los linfocitos), lo que puede orientar el diagnóstico inicial.
  • Radiografía de tórax: en el SPH, muestra infiltrados intersticiales bilaterales.

Tratamiento del hantavirus

Actualmente no existe una vacuna aprobada ni un tratamiento antiviral específico para los hantavirus patógenos para el ser humano (a excepción de algunos preparados experimentales). El tratamiento es fundamentalmente de soporte y sintomático:

  • Hospitalización en unidad de cuidados intensivos (UCI) ante signos de gravedad.
  • Oxigenoterapia de alto flujo o ventilación mecánica invasiva en caso de insuficiencia respiratoria.
  • Control hemodinámico: fluidos intravenosos, vasopresores si es necesario.
  • Monitorización continua de constantes vitales.
  • En casos extremos: oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO).

La precocidad del diagnóstico y el ingreso en UCI son los factores pronósticos más determinantes. Los pacientes tratados en centros con experiencia y medios tienen tasas de supervivencia significativamente mayores.

Prevención: cómo protegerse del hantavirus

La prevención del hantavirus se basa fundamentalmente en evitar el contacto con roedores y sus excretas:

  • En el hogar y en espacios cerrados: sellar grietas y huecos que puedan servir de entrada a roedores; almacenar alimentos en recipientes herméticos; mantener orden y limpieza para evitar que los roedores aniden.
  • Al limpiar espacios potencialmente contaminados: utilizar mascarilla de alta filtración (FFP2 o superior), guantes y ropa de protección; humedecer las superficies antes de barrer (nunca barrer en seco); ventilar bien los espacios cerrados antes de entrar.
  • En actividades al aire libre: no acampar ni dormir cerca de árboles o arbustos con signos de presencia de roedores; no tocar roedores muertos con las manos desnudas.
  • En caso de contacto con un enfermo de cepa Andes: uso de equipos de protección individual (EPI) completos para el personal sanitario; evitar el contacto estrecho con el enfermo durante el período prodrómico.

El brote de 2026 en el MV Hondius: cronología

En la primavera de 2026, el crucero de expedición MV Hondius, operado por Oceanwide Expeditions, partió de Ushuaia (Argentina) con 149 personas a bordo de 23 nacionalidades distintas. Varios días después de iniciar la travesía, comenzaron a detectarse casos febriles a bordo. Los análisis confirmaron la infección por el virus Andes, la única cepa de hantavirus transmisible entre personas.

El barco fue rechazado en Cabo Verde, cuyas autoridades negaron la autorización para evacuar a los pasajeros. Finalmente, el MV Hondius puso rumbo a Tenerife (Canarias), donde los ministros de Sanidad e Interior españoles desplegaron un dispositivo sin precedentes. La OMS elevó el recuento oficial a cinco casos confirmados y tres fallecidos relacionados con el brote, y advirtió de que podrían notificarse más contagios.

El Ministerio de Sanidad español emitió notas de prensa y un informe de situación oficial, subrayando que el riesgo para la población general española se consideraba muy bajo, dado que la transmisión del virus Andes requiere un contacto estrecho y prolongado con el enfermo.

Situación en España: riesgo real

España no cuenta con especies reservorio de hantavirus de alta patogenicidad en su territorio continental. Los casos registrados en el país han sido, hasta la fecha, importados. No obstante, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica mantiene una alerta pasiva ante la posibilidad de casos importados de FHSR procedentes de viajeros que regresan de zonas endémicas europeas o asiáticas.

El Ministerio de Sanidad recomienda a los viajeros que vayan a zonas endémicas informarse sobre los riesgos y adoptar medidas preventivas. Ante cualquier cuadro febril con mialgia intensa tras una posible exposición a roedores o tras regresar de una zona de riesgo, se debe consultar a un médico y comunicar los antecedentes de viaje o exposición.

Preguntas frecuentes sobre el hantavirus

¿El hantavirus se contagia de persona a persona?

En la inmensa mayoría de las cepas, no. La única excepción documentada es el virus Andes, presente en Argentina y Chile, que puede transmitirse entre personas mediante contacto estrecho y prolongado, especialmente a través de aerosoles respiratorios. El resto de cepas se contagian exclusivamente a través de roedores infectados o sus excretas.

¿Hay vacuna contra el hantavirus?

No existe ninguna vacuna aprobada internacionalmente para el uso en humanos. En China se comercializa desde hace años una vacuna bivalente contra los virus Hantaan y Seoul, pero su eficacia y disponibilidad fuera de ese país son limitadas. La investigación en este campo sigue activa.

¿Cuál es la tasa de mortalidad del hantavirus?

Depende de la cepa. El virus Andes, responsable del brote del MV Hondius, tiene una tasa de letalidad estimada de entre el 25 % y el 40 %. El virus Sin Nombre, más común en Norteamérica, se sitúa en torno al 35-40 %. Las cepas europeas causantes de FHSR (como el virus Puumala) tienen letalidades mucho menores, inferiores al 1 %.

¿Cómo sé si me he expuesto a un roedor infectado?

El riesgo existe si has limpiado o entrado en espacios cerrados (graneros, chabolas, casas de campo) con signos de presencia de roedores (excrementos, nidos, marcas de mordiscos), si has manipulado roedores con las manos desnudas, o si has dormido o pasado tiempo en zonas con alta densidad de roedores. Ante la menor duda, consulta a tu médico y menciona la posible exposición.

¿Qué debo hacer si creo que puedo tener hantavirus?

Acude a urgencias hospitalarias de inmediato. Informa al personal sanitario de tu posible exposición a roedores o tu historial de viajes a zonas endémicas. No esperes a que los síntomas se agraven: el pronóstico mejora de forma significativa con el diagnóstico y el tratamiento precoz.

¿Pueden los animales domésticos contagiarme hantavirus?

Los perros y los gatos no son reservorios de hantavirus y no transmiten la enfermedad al ser humano. Sin embargo, los gatos que cazan ratones pueden transportar al virus en su pelo o aliento de forma transitoria. No se han documentado casos de transmisión a humanos a través de mascotas domésticas.

¿El uso de mascarilla protege frente al hantavirus?

Sí, en situaciones de riesgo (limpieza de espacios con presencia de roedores o contacto con enfermos de cepa Andes). Las mascarillas de alta filtración (FFP2 o FFP3) son las recomendadas, ya que bloquean los aerosoles de tamaño suficientemente pequeño como para contener partículas virales. Las mascarillas quirúrgicas convencionales ofrecen protección significativamente menor frente a aerosoles finos.