Cuando alguien pregunta cuál es la capital de Australia, la respuesta más habitual es Sydney o Melbourne. Sin embargo, ambas son erróneas. La capital de Australia es Canberra, una ciudad planificada desde cero a principios del siglo XX, construida expresamente para resolver una rivalidad histórica entre los dos mayores centros urbanos del país y que hoy alberga las principales instituciones del Estado federal australiano.
Por qué Canberra es la capital y no Sydney o Melbourne
Para entender la elección de Canberra como capital es necesario remontarse al proceso de federación de Australia. En 1901, las seis colonias británicas que conformaban el continente se unificaron para crear la Mancomunidad de Australia, el actual Commonwealth of Australia. En el momento de redactar la Constitución, surgió de inmediato la pregunta inevitable: ¿dónde situar la capital del nuevo Estado federal?
Sydney, la ciudad más antigua y poblada, se creía con derecho natural a ser capital. Melbourne, la más próspera económicamente, no estaba dispuesta a ceder ese honor. El bloqueo político era total. La solución que acordaron los constituyentes fue ingeniosa y pragmática: la capital se construiría en un territorio nuevo, situado en Nueva Gales del Sur pero alejado al menos 160 kilómetros de Sydney, y ese territorio quedaría bajo jurisdicción federal directa.
La elección del emplazamiento
Los ingenieros y geógrafos exploraron diversas localizaciones entre 1901 y 1908. El criterio fue encontrar un lugar con acceso a agua dulce suficiente, suelo apto para la construcción, un clima razonablemente moderado y la distancia reglamentaria de Sydney. La zona elegida fue el valle del río Molonglo, en las mesetas de las Montes Snowy, en el sureste del continente.
El Parlamento australiano aprobó en 1908 el Seat of Government Acceptance Act, que estableció formalmente el Territorio de la Capital Australiana (ACT, por sus siglas en inglés). Mientras tanto, Melbourne siguió siendo la sede provisional del gobierno federal hasta el traslado definitivo, que no se produciría hasta 1927.
El concurso de diseño y los Griffin
En 1911, el gobierno federal convocó un concurso internacional de diseño urbano para la nueva capital. Se presentaron 137 proyectos procedentes de todo el mundo. El ganador fue el estudio del arquitecto estadounidense Walter Burley Griffin y su socia y esposa Marion Mahony Griffin, ambos discípulos de Frank Lloyd Wright en Chicago.
El diseño de los Griffin fue revolucionario para su época. Se trataba de una ciudad jardín de geometría radiocéntrica, con grandes avenidas que convergían en puntos nodales y cuya organización espacial estaba alineada con los accidentes topográficos del entorno: el Monte Ainslie, el Monte Bimberi, la Montaña Negra y la Colina del Capitolio. El centro cívico estaría articulado en torno a un lago artificial que se crearía represando el río Molonglo.
El nombre de la ciudad
La ceremonia oficial de fundación tuvo lugar el 12 de marzo de 1913. Lady Denman, esposa del Gobernador General Lord Denman, anunció el nombre de la nueva capital en una ceremonia celebrada en la colina de Kurrajong, hoy conocida como Capital Hill. El nombre elegido fue «Canberra», una adaptación del término del idioma ngunnawal, el idioma de los pueblos aborígenes de la región. Su significado exacto es objeto de debate: las interpretaciones más citadas son «punto de encuentro» o «lugar donde la gente se reúne», aunque algunos lingüistas proponen otras traducciones relacionadas con una formación topográfica local.
La construcción y el traslado del parlamento
El comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914 paralizó gran parte de los trabajos de construcción. El lago artificial que los Griffin habían previsto como corazón de la ciudad tardó décadas en materializarse: el lago Burley Griffin, llamado así en honor del arquitecto, no se inauguró hasta 1963.
El Parlamento de Australia se trasladó desde Melbourne a Canberra el 9 de mayo de 1927, en una ceremonia presidida por el duque de York, futuro rey Jorge VI. Durante décadas, el poder legislativo funcionó en el llamado Parlamento Provisional, un edificio que se construyó como solución temporal pero que terminó siendo utilizado durante sesenta y un años.
La Casa del Parlamento actual
El edificio que actualmente alberga el Parlamento australiano se inauguró en 1988, con motivo del bicentenario de la colonización europea de Australia. Diseñado por el arquitecto italoestadounidense Romaldo Giurgola, está parcialmente construido bajo tierra en la cima de Capital Hill. Su asta de bandera, de 81 metros de altura, es visible desde casi cualquier punto de la ciudad y se ha convertido en el símbolo visual más reconocible de Canberra.
Canberra hoy: datos y características
Con aproximadamente 370.000 habitantes, Canberra es la octava ciudad más grande de Australia y, en términos de riqueza per cápita, una de las más prósperas del país. Su economía está dominada por la administración pública federal, la educación universitaria y los institutos de investigación. La Universidad Nacional de Australia (ANU), fundada en 1946, es una de las instituciones académicas más prestigiosas del Pacífico.
La ciudad está organizada en una serie de distritos planificados separados por cinturones verdes, lo que le da un aspecto descentralizado y muy arbolado comparado con otras capitales. No tiene el skyline compacto de Sydney ni la vitalidad comercial de Melbourne, pero sus avenidas amplias, sus numerosos parques y su baja densidad de tráfico la convierten en una de las ciudades con mejor calidad de vida del mundo según varios índices internacionales.
Clima de Canberra
El clima de Canberra es continental templado con cuatro estaciones bien definidas, algo inusual en el contexto australiano. Los veranos, de diciembre a febrero, son cálidos y secos, con temperaturas que pueden superar los 35 °C. Los inviernos son los más fríos del continente australiano, con heladas frecuentes y nevadas ocasionales, especialmente en los suburbios de mayor altitud. Las noches de julio pueden bajar de los 0 °C. Esta combinación climática es uno de los motivos por los que muchos australianos prefieren vivir en las ciudades costeras.
Principales atractivos de Canberra
El Triángulo Parlamentario
El núcleo cívico de Canberra es el llamado Triángulo Parlamentario, una zona delimitada por el lago Burley Griffin y las grandes avenidas del diseño original de los Griffin. En él se concentran los edificios del gobierno federal, los principales museos nacionales y la mayoría de los monumentos emblemáticos. La entrada es gratuita en prácticamente todos los museos, lo que convierte a Canberra en un destino extraordinariamente accesible para quien visite Australia con interés cultural.
Entre las instituciones más visitadas destacan el Museo Nacional de Australia, la Galería Nacional de Arte de Australia —con la mayor colección de arte del país—, la Biblioteca Nacional de Australia y el Instituto Australiano de Memoria de Guerra (Australian War Memorial), considerado uno de los mejores museos militares del mundo.
El lago Burley Griffin
El lago artificial creado al represar el río Molonglo en 1963 es hoy el eje paisajístico y recreativo de la ciudad. Con una superficie de 664 hectáreas y un perímetro de 35 kilómetros, es un espacio para el ocio al aire libre, la navegación y el ciclismo. En el centro del lago se encuentra el Jet de la Commonwealth, una fuente que lanza agua a más de 147 metros de altura, siendo una de las más altas del mundo.
El festival Floriade
Cada año, entre mediados de septiembre y mediados de octubre, el parque Commonwealth se llena de tulipanes y otras flores de primavera en el festival Floriade. Se trata de uno de los mayores festivales de flores del hemisferio sur, que atrae a visitantes de toda Australia y del extranjero.
El debate sobre el papel de Canberra en la identidad australiana
A pesar de ser la capital federal, Canberra ocupa un lugar ambivalente en la identidad cultural australiana. La rivalidad histórica entre Sydney y Melbourne ha persistido hasta hoy, y muchos australianos bromean con que Canberra es una ciudad «artificial» o «burocrática» sin carácter propio. Sin embargo, los habitantes del Territorio de la Capital Australiana tienen un orgullo particular por su ciudad: sus museos de clase mundial, su vida universitaria activa, sus espacios naturales y su planificación urbana la diferencian claramente de cualquier otra gran ciudad del país.
Desde el punto de vista político, el ACT tiene un estatus especial dentro del sistema federal australiano: es un territorio con gobierno propio, no un Estado, lo que significa que tiene ciertas limitaciones en su autonomía legislativa respecto a los seis Estados federados. Cuenta con representación en el Parlamento federal y elige a sus propios legisladores, pero el gobierno federal puede, en principio, revocar su legislación.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mucha gente cree que la capital de Australia es Sydney?
Sydney es la ciudad más grande, más conocida internacionialmente y la que más aparece en los medios de comunicación globales. Además, alberga la sede de muchas empresas multinacionales, el puerto más famoso del país y el puente y la ópera que son los símbolos visuales de Australia en el exterior. Esa visibilidad hace que muchos asocien Sydney con el papel de capital, aunque políticamente ese rol corresponde a Canberra.
¿Cuándo se convirtió Canberra oficialmente en capital de Australia?
El nombre «Canberra» fue anunciado oficialmente el 12 de marzo de 1913. Sin embargo, el traslado real del gobierno federal desde Melbourne no se produjo hasta el 9 de mayo de 1927, cuando se inauguró el edificio parlamentario provisional y se celebró la primera sesión del Parlamento en la nueva capital.
¿Qué significa el nombre «Canberra»?
El nombre proviene de la lengua ngunnawal, el idioma de los pueblos aborígenes que habitaban la región. La traducción más aceptada es «lugar de encuentro» o «punto donde la gente se reúne», aunque existe debate entre lingüistas sobre el significado preciso. Algunas fuentes lo vinculan también a la expresión «ceno berri», que podría referirse a los senos de la mujer en relación con las formas del terreno.
¿Es Canberra una ciudad segura para vivir o visitar?
Canberra figura sistemáticamente entre las ciudades más seguras de Australia y del mundo en los índices internacionales de calidad de vida. Sus índices de criminalidad son bajos, sus infraestructuras están bien mantenidas y su sistema de transporte público, aunque mejorable comparado con ciudades europeas, cubre las zonas principales. Es una ciudad recomendable tanto para residir como para visitar.
¿Qué diferencia al Territorio de la Capital Australiana de los estados australianos?
El ACT no es un Estado sino un Territorio federal, lo que implica que su gobierno tiene menos autonomía legislativa. A diferencia de los seis Estados australianos, que tienen poderes residuales amplios, el Territorio puede ver su legislación enmendada o derogada por el Parlamento federal. Comparte esa condición con el Territorio del Norte, aunque ambos tienen parlamentos propios y cierta capacidad de autogobierno.
¿Vale la pena visitar Canberra como turista?
Sí, especialmente para quienes tienen interés en la historia, el arte o la política australiana. Sus museos nacionales son de entrada gratuita y de altísimo nivel, el lago Burley Griffin ofrece un entorno agradable para pasear, y la zona del Triángulo Parlamentario tiene una escala humana que la hace fácilmente explorable a pie. La mejor época para visitar es la primavera (septiembre-octubre) durante el festival Floriade, o el otoño (marzo-mayo), cuando los árboles de los parques ofrecen colores espectaculares.





