El Yakult es una de las bebidas más reconocibles del mundo: esa pequeña botellita de plástico blanco que lleva décadas en los lineales de los supermercados españoles y que muchas personas consumen de forma habitual. Creado en Japón en la década de 1930 por el científico Minoru Shirota, el Yakult es una bebida láctea fermentada que contiene una cepa de bacteria específica: el Lactobacillus casei Shirota. En torno a sus supuestos beneficios para la salud intestinal y el sistema inmunitario se han generado tanto investigaciones científicas serias como afirmaciones de marketing que conviene conocer con detalle. Este artículo te explica con rigor qué es el Yakult, para qué puede servir y qué dice la ciencia al respecto.
¿Qué es el Yakult exactamente?
El Yakult es una bebida láctea fermentada, es decir, un producto elaborado a partir de leche que ha sido fermentada por la acción de bacterias. Su característica diferencial es la cepa probiótica que contiene: el Lactobacillus casei Shirota (LcS), nombrada así en honor a su descubridor. Cada botellita de 65 ml del Yakult original contiene más de 6.500 millones de bacterias LcS vivas.
Historia y origen del Yakult
La historia del Yakult comienza en 1930 en la Universidad de Kioto, donde el Dr. Minoru Shirota consiguió aislar y cultivar el Lactobacillus casei Shirota. Shirota estaba convencido de que la salud intestinal era clave para la salud general del organismo, una hipótesis que décadas después encontraría un fuerte respaldo científico con el auge del estudio de la microbiota intestinal. La empresa Yakult se fundó en Japón en 1955 y hoy está presente en más de 40 países. En España, el Yakult lleva disponible desde los años 1990 y se ha convertido en una referencia en la categoría de bebidas probióticas.
Composición y variedades del producto
La fórmula básica del Yakult contiene los siguientes ingredientes: agua, azúcar, leche desnatada en polvo (entre un 3 y un 4%), glucosa y la bacteria Lactobacillus casei Shirota. En cuanto a la información nutricional de la botellita estándar de 65 ml, aporta aproximadamente:
- 50 calorías (kcal)
- 11-12 g de azúcares totales (sacarosa y glucosa)
- 1,5 g de proteínas
- Trazas de grasa
Existe también la variedad Yakult 40, con menor contenido de azúcar, que está destinada a quienes quieren reducir el aporte calórico. En algunos mercados se comercializa Yakult 40LT, con 40 mil millones de bacterias LcS por botella.
¿Qué son los probióticos y por qué importan?
Para entender para qué sirve el Yakult, es necesario conocer qué son los probióticos y cuál es el papel de la microbiota intestinal en la salud.
Definición de probiótico
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los probióticos son «microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del hospedador». La clave está en dos elementos: que los microorganismos lleguen vivos al intestino y que lo hagan en cantidad suficiente para ejercer su efecto.
La microbiota intestinal humana
El intestino humano alberga entre 10 y 100 billones de microorganismos (bacterias, virus, hongos y otros) que en conjunto forman la microbiota intestinal. Este ecosistema es fundamental para múltiples funciones del organismo:
- La digestión y absorción de nutrientes.
- La síntesis de vitaminas como la K y algunas del grupo B.
- La regulación del sistema inmunitario.
- La protección frente a patógenos invasores.
- La comunicación con el sistema nervioso central a través del llamado «eje intestino-cerebro».
Los desequilibrios en la microbiota (denominados «disbiosis») se han relacionado con condiciones tan diversas como enfermedades inflamatorias intestinales, obesidad, alergias o alteraciones del estado de ánimo. Los probióticos como el L. casei Shirota son estudiados precisamente por su capacidad para modular positivamente este ecosistema.
Para qué sirve el Yakult: beneficios respaldados por la investigación
El Lactobacillus casei Shirota es una de las cepas probióticas más estudiadas del mundo. A continuación se presentan los beneficios que cuentan con mayor evidencia científica.
Apoyo a la salud digestiva y el tránsito intestinal
Varios estudios clínicos han demostrado que el consumo regular de bebidas con LcS puede mejorar la frecuencia y consistencia de las deposiciones en personas con estreñimiento funcional. Una revisión publicada en 2016 en la revista World Journal of Gastroenterology concluyó que el LcS tiene efectos positivos documentados sobre el tránsito intestinal. Esta capacidad de modular la velocidad con que los alimentos transitan por el intestino se traduce en una mejora del bienestar digestivo cotidiano.
Fortalecimiento del sistema inmunitario
La mayor concentración de células del sistema inmunitario en el organismo se encuentra precisamente en el intestino. El L. casei Shirota ha mostrado en diversos estudios su capacidad para estimular la producción de inmunoglobulina A (IgA), la principal barrera inmunitaria de las mucosas, así como para activar linfocitos T y células Natural Killer. Un estudio realizado en residencias de mayores demostró que los participantes que consumían LcS de forma regular presentaron menor incidencia de infecciones respiratorias y menor duración de los resfriados comparados con el grupo de control.
Reducción de bacterias patógenas intestinales
La bacteria LcS compite con microorganismos patógenos como Salmonella, Shigella, Clostridium difficile o Helicobacter pylori por el espacio y los nutrientes en el intestino. Algunos estudios han observado que el consumo de LcS se asocia con una reducción en la colonización de estas bacterias dañinas, lo que puede ser especialmente relevante en pacientes hospitalizados o durante y después de tratamientos con antibióticos.
Posible mejora del estado de ánimo y el bienestar psicológico
La conexión entre el intestino y el cerebro (el llamado «eje microbiota-intestino-cerebro») es uno de los campos de investigación más activos en la actualidad. Algunos estudios preliminares sugieren que el consumo de LcS podría tener efectos positivos sobre el estrés y la ansiedad, especialmente en poblaciones vulnerables como personas mayores o estudiantes en periodos de exámenes. Sin embargo, la evidencia en este campo todavía es incipiente y se necesitan más investigaciones con mayor tamaño muestral antes de establecer conclusiones definitivas. Si experimentas síntomas de ansiedad o depresión, consulta con tu médico o un profesional de la salud mental.
¿Cuánto azúcar tiene el Yakult y es un problema?
Una de las críticas más recurrentes al Yakult es su contenido en azúcar. Cada botellita contiene entre 11 y 12 gramos de azúcar en forma de sacarosa y glucosa, lo que supone casi 3 cucharaditas de azúcar en apenas 65 ml de líquido.
El azúcar en el contexto de la dieta
Es un aspecto que merece atención, especialmente para personas diabéticas o que siguen una dieta baja en azúcar. Sin embargo, hay que poner esta cantidad en contexto: es comparable al azúcar de medio vaso de zumo de naranja natural. Dicho esto, la OMS recomienda que la ingesta de azúcares libres no supere el 10% de la ingesta calórica total diaria (idealmente menos del 5%), y el Yakult puede contribuir a ese porcentaje. Si eres diabético o debes controlar tu ingesta de azúcar, consulta con tu médico o dietista antes de incorporarlo a tu dieta habitual.
¿Es necesario el azúcar para que los probióticos sean eficaces?
El azúcar que contiene el Yakult cumple principalmente dos funciones: actuar como sustrato para las bacterias durante el proceso de fermentación y conservar la viabilidad de las bacterias durante el almacenamiento y la distribución. Sin él, resultaría más difícil mantener las bacterias vivas hasta el momento del consumo. No obstante, la versión Yakult 40 ofrece una alternativa con menos azúcar para quienes lo prefieran.
¿Quién puede tomar Yakult y cómo hacerlo?
El Yakult es un alimento seguro para la mayoría de las personas. Sin embargo, hay algunas consideraciones que conviene tener en cuenta antes de incorporarlo a la dieta.
Dosis y momento de consumo
La botellita de Yakult está diseñada para consumirse entera de una vez, preferiblemente de forma diaria. Para que los efectos de los probióticos se mantengan, la bacteria debe tomarse de manera regular: los beneficios del LcS se han observado en estudios donde los participantes lo tomaban cada día durante semanas o meses. Si se deja de consumir, la población bacteriana en el intestino vuelve gradualmente a sus niveles previos en pocos días.
Intolerancia a la lactosa
El Yakult contiene lactosa, ya que se elabora con leche. Sin embargo, algunas personas con intolerancia leve a la lactosa pueden tolerarlo mejor que otros productos lácteos, porque las bacterias del proceso de fermentación predigieren parte de la lactosa presente. Si tienes intolerancia severa a la lactosa, consulta con tu médico antes de tomarlo.
Niños y personas mayores
El Yakult puede consumirse a partir del primer año de vida. En niños pequeños, es preferible consultar con el pediatra antes de incorporarlo a la dieta habitual. En personas mayores, especialmente en entornos institucionalizados, los estudios muestran que los probióticos de tipo LcS pueden tener beneficios especialmente relevantes para la salud digestiva e inmunitaria. En cualquier caso, el Yakult no debe considerarse un medicamento ni un sustituto de ningún tratamiento médico.
Lo que el Yakult no puede hacer: perspectiva crítica
La popularidad del Yakult ha llevado a que, en ocasiones, se le atribuyan propiedades que van más allá de lo que la evidencia científica actual permite afirmar. Es importante ser preciso al respecto.
No es un medicamento ni un tratamiento
El Yakult es un alimento funcional, no un medicamento. No está indicado para tratar ni curar ninguna enfermedad. Si tienes una patología digestiva diagnosticada (síndrome de intestino irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, etc.), los probióticos pueden formar parte de un enfoque dietético complementario, pero siempre bajo la supervisión de tu médico o gastroenterólogo. No sustituyas ningún tratamiento prescrito por el consumo de Yakult.
La cantidad de probióticos importa
Existe un debate científico legítimo sobre si la cantidad de bacterias en una sola botellita de Yakult (6.500 millones en el original) es suficiente para producir efectos clínicos significativos en todas las personas. Las dosis utilizadas en estudios clínicos varían ampliamente. En general, la investigación apoya el consumo diario y continuado para obtener beneficios, más que una sola toma puntual.
No todos los probióticos son iguales
Los beneficios documentados para el L. casei Shirota no son extrapolables automáticamente a otras cepas probióticas ni a otros productos del mercado. Cada cepa tiene características propias y los estudios realizados con LcS no demuestran que otras bacterias probióticas produzcan los mismos efectos.
Preguntas frecuentes
¿El Yakult sirve para el estreñimiento?
Varios estudios clínicos sugieren que el consumo regular de Yakult puede mejorar la frecuencia y consistencia de las deposiciones en personas con estreñimiento funcional. Sin embargo, los resultados varían según cada persona. Si el estreñimiento es crónico o intenso, consulta con tu médico para descartar causas subyacentes y recibir un tratamiento adecuado.
¿Cuántos Yakult se pueden tomar al día?
La recomendación general es consumir una botellita al día. No hay evidencia de que tomar más de una al día proporcione beneficios adicionales significativos, y teniendo en cuenta el contenido en azúcar del producto, no es aconsejable exceder esa cantidad sin consejo profesional.
¿El Yakult engorda?
Una botellita de Yakult aporta aproximadamente 50 calorías. En el contexto de una dieta equilibrada, ese aporte es moderado y no contribuye de forma significativa al aumento de peso. No obstante, si sigues un plan nutricional específico de control calórico, es recomendable que consultes con tu dietista-nutricionista si el Yakult encaja en tu plan.
¿Se puede tomar Yakult durante el tratamiento con antibióticos?
Los antibióticos no solo eliminan las bacterias patógenas, sino que también afectan a la microbiota intestinal beneficiosa. Tomar un probiótico como el Yakult durante y después de un tratamiento con antibióticos puede ayudar a restablecer el equilibrio de la microbiota. Sin embargo, algunos estudios recientes sugieren espaciar el consumo del probiótico al menos dos horas respecto a la toma del antibiótico. Consulta siempre con tu médico o farmacéutico para recibir orientación personalizada.
¿El Yakult tiene gluten?
El Yakult no contiene gluten entre sus ingredientes y puede ser consumido por personas con intolerancia al gluten o celiaquía. Sin embargo, dado que los procesos de fabricación pueden variar, si tienes una sensibilidad extrema es recomendable revisar el etiquetado del producto o contactar directamente con el fabricante para confirmar la ausencia de trazas.
¿El Yakult es adecuado para vegetarianos y veganos?
El Yakult contiene leche desnatada en polvo, por lo que no es apto para veganos. Sí puede ser consumido por vegetarianos que incluyen lácteos en su dieta (también denominados «lacto-vegetarianos»). Si sigues una dieta 100% vegetal, existen otras opciones de probióticos de origen no lácteo en el mercado, aunque conviene confirmar que están respaldados por evidencia científica comparable antes de elegir una alternativa.








