Barbacid y el cáncer de páncreas: el estudio retirado y lo que sabemos en abril de 2026

Sophie Eldridge

Leerás este artículo en aproximadamente 7 minutos

El nombre de Mariano Barbacid lleva semanas en el centro del debate científico y médico en España. A finales de enero de 2026, el biquímico del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) presentó un estudio que eliminaba tumores pancreáticos en ratones sin que se desarrollaran resistencias. La noticia recorrió el mundo. Sin embargo, el 28 de abril de 2026, la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) publicó el aviso de retracción del artículo por un conflicto de intereses no declarado. Este artículo explica quién es Barbacid, en qué consistía el hallazgo, por qué fue retirado y qué significa todo esto para los pacientes.

¿Quién es Mariano Barbacid?

Mariano Barbacid Montalbán nació en Madrid en 1949. Se licenció en Ciencias Químicas con especialidad en Bioquímica en la Universidad Complutense y se doctoró en 1974 en el CSIC. Emigró a Estados Unidos, donde durante catorce años trabajó en el Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de los NIH. En 1982, junto al biólogo Eugenio Santos, aisló y caracterizó el primer oncogén humano, el gen H-RAS, vinculado al cáncer de vejiga. Fue un hito que cambiaría para siempre la compresión molecular del cáncer.

Entre 1988 y 1998 ocupó puestos de alta dirección en Bristol-Myers Squibb, impulsando terapias dirigidas contra oncogenes. En 1998 regresó a España para fundar y dirigir el CNIO, cargo que ocupó hasta 2011. Desde entonces encabeza el Grupo de Oncología Experimental del mismo centro, donde ha centrado su trabajo en el oncogén KRAS y en el cáncer de páncreas. Su palmarés incluye la Medalla Echegaray —la máxima distinción de la Real Academia de Ciencias—, el Premio Nacional de Investigación Ramón y Cajal (2022) y numerosos premios internacionales.

El descubrimiento publicado en enero de 2026

A finales de enero de 2026, el grupo de Barbacid en el CNIO publicó en PNAS un estudio que describió como la primera terapia capaz de eliminar tumores de páncreas en modelos animales sin que los tumores desarrollaran resistencia al tratamiento. Los autores aplicaron una combinación triple de fármacos en tres modelos diferentes de adenocarcinoma ductal pancreático en ratón. En todos los casos se observó regresión completa del tumor sin toxicidades graves.

El resultado fue celebrado por la comunidad oncológica española como uno de los avances más significativos en una enfermedad con una de las peores tasas de supervivencia de todos los cánceres conocidos. El propio Barbacid lleva décadas advirtiendo de que el camino de la investigación básica al tratamiento humano es largo y que no deben generarse falsas esperanzas a corto plazo.

Cómo funciona la triple terapia: el mecanismo explicado

El cáncer de páncreas es especialmente difícil de tratar porque en aproximadamente el 90 % de los casos presenta una mutación en el oncogén KRAS. Este gen, cuando muta, produce una proteína que permanece permanentemente activada, enviando señales constantes de proliferación celular. Durante décadas, KRAS fue considerado “indrogable”: no existía ningún fármaco capaz de bloquearlo con eficacia.

La estrategia del equipo del CNIO consistió en atacar simultáneamente tres dianas moleculares clave:

  • KRAS: mediante daraxonrasib, un inhibidor experimental específico de esta proteína.
  • EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico): mediante afatinib, ya aprobado para ciertos adenocarcinomas de pulmón.
  • STAT3: mediante SD-36, un degradador de proteínas que bloquea esta vía de señalización implicada en la supervivencia tumoral.

La lógica es que cuando se inhibe una sola ruta, las células tumorales encuentran vías alternativas para sobrevivir, generando resistencia. Al bloquear tres rutas de forma simultánea, el tumor pierde todos sus “escapes”. Ningún tumor vuelve a crecer porque no puede activar ningún mecanismo compensatorio.

Por qué es importante para los pacientes

El adenocarcinoma ductal pancreático es uno de los cánceres más letales. En España se diagnostican más de 10.300 casos nuevos al año (datos de 2025), y la supervivencia a cinco años no llega al 12 %. La mayoría de los pacientes son diagnosticados en estadios avanzados, cuando la cirugía ya no es posible. La quimioterapia estándar (FOLFIRINOX o gemcitabina + nab-paclitaxel) prolonga la vida unos meses, pero no cura la enfermedad.

El hallazgo de Barbacid abre, por primera vez, la posibilidad de una terapia dirigida con eficacia demostrada en modelos avanzados. La ausencia de resistencia es el elemento más llamativo: es el talones de Aquiles de todos los tratamientos modernos para este tumor. Si la regresión completa se reprodujera en humanos, cambiaría por completo el pronóstico de la enfermedad.

No obstante, el propio Barbacid ha insistido en repetidas ocasiones en que los resultados en ratones no se traducen automáticamente en éxito clínico. La biología del tumor en humanos es considerablemente más compleja, y los fármacos implicados en la combinación deben superar extensas pruebas de seguridad antes de poder administrarse a pacientes.

El artículo retirado: qué pasó en abril de 2026

El 28 de abril de 2026, PNAS publicó el aviso de retracción del estudio. El motivo no fue un error experimental, una falsificación de datos ni una contradicción científica: fue un fallo procedimental en la declaración de intereses. Barbacid, junto a las coinvestigadoras Carmen Guerra y Vasiliki Liaki, son copropietarios de Vega Oncotargets, una spin-off fundada precisamente para desarrollar terapias basadas en esta línea de investigación. Esta información no fue declarada al enviar el artículo a través de la vía “contributed” de PNAS, que require que los conflictos de interés se hagan explícitos.

El propio Barbacid calificó la situación de “tormenta en un vaso de agua” y aseguró que el artículo será reenviado a PNAS bajo la vía de revisión independiente, esta vez con la declaración de conflicto de intereses incluida. Los datos científicos del estudio no han sido cuestionados por ningún organismo ni investigador independiente. La retracción es editorial, no científica.

[PLACEHOLDER: Enlace a la noticia sobre la retracción en El País Ciencia cuando esté disponible]

¿Cuándo llegará a la clínica? Una visión realista

Esta es la pregunta que más se repite y la que más cuidado requiere al responderse. La brecha entre un resultado positivo en modelos animales y un tratamiento aprobado para humanos es enorme, y en oncología pancreática esta brecha ha resultado infranqueable en muchas ocasiones anteriores.

Los pasos necesarios incluyen:

  1. Republicación del estudio con revisión independiente, lo que validará formalmente los datos.
  2. Estudios de toxicidad de la combinación triple en modelos animales adicionales.
  3. Ensayos clínicos de fase I para evaluar seguridad y dosis en humanos: este proceso suele tardar entre dos y cuatro años desde la decisión de iniciarlos.
  4. Ensayos de fase II y III para evaluar eficacia y comparar con el estándar actual.
  5. Aprobación regulatoria por la EMA (Europa) y la FDA (Estados Unidos).

En el mejor de los escenarios, los expertos estiman que no habría un tratamiento disponible para pacientes antes de 2030-2032, y solo si todas las fases se superan con éxito, lo cual no está garantizado. La empresa Vega Oncotargets tiene como objetivo acelerar este proceso, pero no puede saltarse los estándares de seguridad regulatorios.

[PLACEHOLDER: Enlace al apartado de ensayos clínicos activos en cáncer de páncreas en ClinicalTrials.gov]

Otros avances recientes en cáncer de páncreas

El estudio de Barbacid no es el único frente abierto en la investigación sobre este tumor. En los últimos años se han producido varios avances relevantes:

  • Inhibidores de KRAS G12C: fármacos como sotorasib y adagrasib, ya aprobados para cáncer de pulmón, están siendo investigados en cáncer de páncreas, aunque la mutación G12C es menos frecuente en este tumor (aproximadamente el 2 %) que otras variantes de KRAS.
  • Inmunoterapia combinada: los inhibidores de puntos de control (PD-1/PD-L1) no han tenido el mismo éxito en páncreas que en otros tumores, pero combinaciones con fármacos que modifiquen el microentorno tumoral están siendo evaluadas.
  • Detección precoz mediante biopsia líquida: programas de cribado en poblaciones de alto riesgo (portadores de mutaciones en genes como BRCA2 o PALB2) utilizando marcadores en sangre para detectar el tumor antes de que dé síntomas. Aquí sí hay un margen real de mejora a corto plazo.
  • Vacunas de ARNm: tras el éxito de la plataforma ARNm en COVID-19, varios grupos investigan vacunas personalizadas contra neoantigénos tumorales en cáncer de páncreas. Los ensayos preliminares son prometedores pero aún tempranos.

Cifras clave del cáncer de páncreas en España

Para entender la urgencia de esta investigación, basta con ver los números:

  • 10.338 casos nuevos diagnosticados en España en 2025, con tendencia al alza tanto en hombres como en mujeres.
  • Supervivencia a 5 años inferior al 12 %: de cada diez pacientes diagnosticados, menos de dos seguirán vivos cinco años después.
  • Cuarto cáncer más mortal de España, con casi 8.000 defunciones al año.
  • Diagnóstico tardío: más del 80 % de los casos se detectan cuando el tumor ya ha invadido tejidos adyacentes o producido metástasis, lo que excluye la cirugía curativa.
  • Sin síntomas precoces claros: el páncreas está ubicado en una zona profunda del abdomen y los primeros indicios (pérdida de peso, dolor dorsal, ictericia) aparecen cuando el tumor ya es grande.

Estos datos explican por qué cualquier avance en detección precoz o en tratamiento dirigido tiene un impacto potencial enorme en términos de vidas humanas.

[PLACEHOLDER: Enlace al informe de incidencia de la SEOM para más estadísticas sobre cáncer de páncreas en España]

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿En qué consiste exactamente la terapia triple de Barbacid?
Es una combinación de tres fármacos —daraxonrasib, afatinib y SD-36— que bloquean simultáneamente tres vías moleculares clave para la supervivencia del tumor pancreático: KRAS, EGFR y STAT3. En modelos de ratón con tumores avanzados logró la regresión completa sin que se desarrollara resistencia.
¿Por qué retiraron el artículo de PNAS?
El artículo fue retirado el 28 de abril de 2026 por un conflicto de intereses no declarado: Barbacid y dos coinvestigadoras son copropietarios de Vega Oncotargets, una empresa derivada del CNIO que busca comercializar terapias basadas en esta investigación. No comunicaron este vínculo al enviar el artículo. Los datos científicos no han sido cuestionados.
¿Siguen siendo válidos los resultados científicos?
Sí. Ningún organismo científico ni investigador independiente ha cuestionado los experimentos ni los datos publicados. La retracción es de naturaleza procedimental y editorial, no científica. El equipo ha anunciado que reenviará el estudio con la declaración de intereses correspondiente.
¿Cuándo podrá aplicarse esta terapia en pacientes?
No antes de 2030, y solo si todos los ensayos clínicos se superan satisfactoriamente. Antes deben completarse estudios de toxicidad adicionales y ensayos de fase I, II y III en humanos. El propio Barbacid ha advertido públicamente contra las expectativas a corto plazo.
¿Qué es KRAS y por qué es tan importante en el cáncer de páncreas?
KRAS es un oncogén que, cuando muta, produce una proteína que no puede “apagarse” y envía señales continuas de proliferación celular. Muta en alrededor del 90 % de los cánceres de páncreas, lo que lo convierte en el principal motor molecular de la enfermedad y en una diana prioritaria para la investigación farmacológica.
¿Qué es Vega Oncotargets?
Es una empresa de biotecnología (spin-off) creada por investigadores del CNIO con el objetivo de desarrollar y llevar a la clínica las terapias contra el cáncer de páncreas basadas en la investigación del grupo de Barbacid. Su existencia no invalida la ciencia, pero la no declaración del vínculo en el artículo violó los protocolos editoriales de PNAS.
¿Cómo se puede apoyar la investigación del CNIO?
El CNIO cuenta con un programa de donaciones privadas a través de la fundación CRIS contra el Cáncer (criscancer.org), que financia específicamente la investigación del grupo de Barbacid. También acepta aportaciones corporativas y tiene convenios con fundaciones internacionales.